Laia Sanz: "Este primer Dakar con Ebro es el mejor banco de pruebas posible"
La piloto española Laia Sanz afronta el Rally Dakar 2026 con ilusiones renovadas y el reto de abrir una nueva etapa en su carrera como integrante del proyecto oficial de la marca española Ebro, con la que competirá en la categoría reina T1+ tras el abandono sufrido en la edición de 2025, el primero de su trayectoria en coches en el Dakar.
En una entrevista tras un acto organizado por KH-7 (empresa que patrocina a la piloto catalana), Sanz se mostró "muy contenta" con un proyecto que califica de "muy ilusionante" y que llega en un momento clave de su carrera deportiva. "Venía buscando esta oportunidad y finalmente llega. Es un proyecto muy nuevo y habrá que tener paciencia, no podemos pensar que vayamos a estar delante de todo, pero el objetivo es que a la larga sí lo estemos", explicó, subrayando la motivación que le genera formar parte de una estructura desde sus inicios.
"Al final un Dakar es el mejor banco de pruebas y además veremos realmente dónde estamos y sabremos en qué tenemos que mejorar, yo como piloto y Ebro como coche. Pero creo que tenemos una muy buena base y creo que a la larga podremos luchar muy bien. Pero sí es verdad que tenemos que trabajar y tenemos que tener tiempo para trabajar. Yo creo que el año que viene nos viene un año de mucho trabajo, pero de verdad que me ilusiona muchísimo", reconoce.
La multicampeona de enduro y trial, además de ser la mejor piloto femenina en varios Dakar, destacó que los primeros kilómetros en competición con el Ebro han sido "de mucha calidad", especialmente durante el Rally de Marruecos, donde pudieron no solo sumar experiencia sino también introducir mejoras en el coche. "Después se han hecho `cositas` para mejorar más y fue muy positivo poder estar ahí", apuntó, consciente de que el tiempo de rodaje ha sido limitado frente a otros equipos consolidados.
Con ese contexto, Sanz insiste, antes de afrontar su 16º Rally Dakar entre motos y coches, en la necesidad de ser realista con las expectativas. El objetivo a largo plazo es lograr grandes resultados, pero para este primer Dakar el planteamiento pasa por acabar la carrera y aprovechar su dureza como una oportunidad de aprendizaje. "Creo que será un Dakar muy duro, en el que van a pasar muchas cosas. Si eres lo suficientemente listo para saber cuándo correr y cuándo no, puede salir una buena carrera", razonó la catalana, confiando en minimizar problemas y ver "hasta dónde podemos llegar".
La piloto considera el Dakar un escenario que permitirá evaluar el nivel real del proyecto y detectar los aspectos a mejorar. Sanz remarca que llega a este reto con mayor bagaje técnico, ya en su quinto Dakar en coches, en un punto en el que se siente más preparada para entender y trabajar en la puesta a punto del vehículo. "Creo que llega en un buen momento de experiencia", afirmó.
Sobre su abandono en 2025, Laia Sanz lo asume con naturalidad y cierta liberación. "Tarde o temprano tenía que acabar esta buena racha", admite, recordando su récord de Dakares consecutivos terminados en moto. En coches, reconoce, los factores mecánicos multiplican los riesgos. "Ya me he quitado esto de encima, porque también era una presión", confesó, deseando ahora iniciar una nueva racha positiva.
La española valora especialmente el componente emocional de formar parte de un proyecto oficial español, con un equipo y una marca "de aquí". Más allá del resultado final, su principal deseo es terminar satisfechos. "Ojalá pueda terminar el día 17 y ver la sonrisa de todo el equipo; eso significará que hemos hecho un buen Dakar", remarcó.
Pese a ser piloto oficial en la máxima categoría por primera vez, Sanz rehúye la presión por los resultados y no olvida que se enfrentan a marcas y pilotos con años de desarrollo a sus espaldas. "Tenemos que ir con cabeza y no ponernos demasiada presión", puntualizó, aunque advierte que una vez se pone el casco su instinto competitivo aflora y su objetivo pasa por estar "lo más adelante posible". En cuanto al recorrido, espera un Dakar "muy duro", en la línea de las últimas ediciones, y evita señalar etapas concretas.
"El Dakar es difícil de principio a fin, pasan cosas incluso en las etapas más sencillas, que en realidad no existen", resumió. Sobre las opciones de victoria, Sanz cree que ganar el Dakar está al alcance de "seis o siete pilotos", aunque subrayó el enorme nivel actual en la categoría de coches.
En su caso, no se fija metas concretas ni posiciones finales. "Firmo que acabemos todos con una buena sonrisa", concluyó, convencida de que, sin grandes errores y con constancia, el proyecto Ebro puede sentar unas bases sólidas para el futuro.
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