Noticias de Cantabria
Opinión 25-03-2026 19:57

Pasé de no tener un duro.©Mariano Cabrero es escritor

Pasé de no tener un duro a ganar mucha pasta. Y aunque suene a sueño cumplido, la realidad es que no estaba preparado. Nadie te explica que un cambio económico brusco no solo transforma tu cuenta bancaria: también te remueve por dentro, te descoloca y te obliga a enfrentarte a partes de ti que no conocías

 

 

Pasé de no tener un duro a ganar mucha pasta. Y aunque suene a sueño cumplido, la realidad es que no estaba preparado. Nadie te explica que un cambio económico brusco no solo transforma tu cuenta bancaria: también te remueve por dentro, te descoloca y te obliga a enfrentarte a partes de ti que no conocías.

Durante años viví con lo justo. Cada euro tenía un destino claro y cada gasto se pensaba dos veces. De repente, todo eso desapareció. El dinero llegó rápido, sin transición, sin manual de instrucciones. Y yo, que había aprendido a sobrevivir en la escasez, no sabía vivir en la abundancia. Me dejé llevar por la euforia, por la sensación de libertad absoluta, por la idea de que ahora sí podía permitirme todo lo que antes era imposible.

Pero el dinero no solo compra cosas: también compra ruido. Opiniones ajenas, expectativas, amistades que aparecen de la nada, presiones que antes no existían. Y si no tienes una base sólida, te pierdes. Eso me pasó. No supe gestionar ni el dinero ni lo que venía con él. No porque fuera irresponsable, sino porque nunca me enseñaron a hacerlo. En los colegios no se habla de educación financiera, y en los barrios humildes menos aún. Crecemos con la idea de que ?tener dinero? es la meta, pero nadie explica qué hacer cuando por fin lo tienes.

Con dinero se vive mejor, se descorchan botellas de cava cuando a alguien le toca la lotería, lo cual me parece muy bien. A veces uno siente un poco de envidia, que siempre es natural en el ser humano. El Estado no nos da cobijo suficiente cuando llegamos a nuestra ansiada jubilación, y hacemos mutis por el foro (y todo esto habiendo trabajado más de cuarenta años). Pero El Estado siempre da cobijo a los bancos: esto es así siempre, dicen los doctos en la materia.

Muchas veces nos dan pan y circo para convertirnos a los humanos en simple masa no pensante. Cuando deberíamos de ser ciudadanos libres gracias a los conocimientos conseguidos con nuestros estudios: de primaria, primero; de secundaria, después?

Y es que los gobernantes de turno-en nuestro caso el PSOE-se dan golpes de pecho-y desde la derecha también-, a favor de los emigrantes que siembran nuestras ciudades españolas-entrando principalmente por las islas Canarias-, ¿siendo más personas que viven y sueñan con su propia soledad?

Lotería, bonoloto, las quinielas de futbol ?son ilusiones rotas de nuestros propios corazones, para seguir jugando nuevamente. Confiando que la lámpara de Aladino nos sea favorables alguna vez. Hemos de constatar que el andaluz rico siempre piensa en Madrid para vivir bien, más el pobre siempre piensa en Barcelona, para trabajar. El tiempo nos ha dado la razón: "Hechos son amores, que no buenas razones"

Y es que el dinero nos suele tapar todo: tapa las bocas y las mentes; también los corazones. Aquellos que ganan premios literarios creen muchas veces que están en posesión de la verdad. Por antonomasia Ahora existe la costumbre de cantar saetas no a la Cristo que anduvo en la mar sino al del madero, y juegan a la lotería y al euro millones que debe ser una de las poquísimas señas de identidad de la UE.

Y es que el dinero fue un elemento clave para que Stalin logrará tener la bomba atómica para la URSS, quedándose USA un tanto deslumbrado cuando supo que los comunistas le había la misma medicina que ella aplica de los tiempos inmemoriales. Y es que con dinero puede uno hacer uso de la medicina privada de ciertos

médicos, que también atienden a consultas de mutuas y en Muface también

La Coruña, 25 de marzo de 2026

©Mariano Cabrero es escritor

Sé el primero en comentar