PANDORA Belén Alonso Rincón. Letrada del ICA
Zeus, dios de dioses, no era bondadoso, tampoco era amable, o condescendiente, era retorcido, rencoroso y cruel.
El dios del Olimpo, de mis favoritos, por encima de todos los demás dioses que lo servían, dirigía los caminos del resto, no podían contradecirle, el creía que el hombre no merecía tener EL FUEGO.
En ese tiempo, en el Olimpo, había dos hermanos llamados Prometeo y Epimeteo, eran buenos dioses, con un gran corazón.
Prometeo, contradiciendo a Zeus, robó y dio, en secreto, ese fuego al hombre, lo consideraba fundamental para su sustento y supervivencia. Esto enfureció a Zeus y dispuso un gran castigo para el traidor Prometeo, atándolo a una roca durante muchos años.
Pero Zeus no considero suficiente ese sufrimiento, quería más penurias para Prometeo, y sumido en su ira, ideo un plan cruel y elaborado contra él, y para ello pensó en su querido hermano, el buen dios Epimeteo.
Para llevar a cabo su argucia, utilizo al dios Hefesto, que forjaba y esculpía, y le pidió que creara una mujer bella y en barro, la cual se pasaría por ser la hija de Zeus, Pandora, que fue entregada como esposa a Epimeteo, quien nada más verla, se enamoró perdidamente de ella. Se casaron y como regalo de boda Zeus le dio a Pandora una tinaja, caja según Erasmo de Roterdam, con una llave, pero con una trampa, una nota que indicaba? no abrir?
Pandora a su vez, quien recibe del dios Hermes la astucia y la mentira para cumplir su papel y engañar a su marido Epimeteo, y como ya ocurrió en otro tiempo, recordemos la historia de Adán y Eva, la curiosidad del ser humano hace desatar todo lo malo que hay en el mundo, Zeus no ha sido el único Dios que puso a prueba a los hombres poniéndolos delante a la tentación , y como no podía ser de otra manera, Pandora abrió esa caja prohibida, y con ello se desataron todos los males de la humanidad, salieron a la luz la envidia, la enfermedad, el miedo, el odio, la ira...
Pandora aterrada, cerro la caja rápido, no lo suficiente, ya que había salido todo lo malo, sin embargo, al cerrarla , todavía quedaba algo en ella, algo que resultaba ser bueno, algo que no salió de la caja, la esperanza, que como todos sabemos , es lo último que se pierde., y eso es lo que quedo en ese instante dentro del recipiente, pero Zeus coloco a la esperanza en el fondo de la caja ,porque pensaba que era otro mal añadido, concepción mantenida por Nietzsche quien pensaba «la Esperanza es en verdad el peor de los males, porque prolonga los suplicios de los hombres».
A mí me sigue gustando la idea de creer en la bondad de la esperanza, ya que, de verdad, es lo último que se pierde porque quizás sea lo único que nos queda.
La Caja de Pandora y la esperanza, ya sea como bien que no hay que perder, o que se pierde en último lugar, cuando ya no queda nada, o, por el contrario, que prolonga los males, y por eso esta en el fondo de la caja, sea como fuere, nos lleva
irremediablemente hasta Ulises, a quien Zeus también le puso demasiadas trabas para llegar a su destino.
Al final Pandora logra cerrar la tapa justo a tiempo para mantener la esperanza dentro, intentando con ello consolar a la humanidad frente a la desgracia. Ulises representa a la esperanza activa, esperanza de volver a su casa, y a pesar de perder todos sus hombres y de sufrir tantos males enviados por Zeus y resto de dioses, su persistencia le permite sobrevivir y recuperar su hogar.
Pandora y Ulises tienen mucho en común, la curiosidad, el destino, los dones divinos y la naturaleza humana frente a los dioses, a los dos les unen todos ellos en sus viajes.
La curiosidad de Pandora, impulsada por los dioses, la lleva a abrir la jarra, caja, que contenía los males, cambiando el destino humano para siempre. La curiosidad, también su soberbia, lleva a Ulises a gritar su verdadero nombre al cíclope Polifemo, lo que provoca la ira de Poseidón y alarga su viaje de regreso diez años más, enfrentándolo a terribles desgracias.
En ambos casos Zeus les persigue, a ella para crear un mal, el primer castigo contra la Humanidad, y en el segundo, recibiendo supuestos dones, véase el odre de los vientos de Eolo, que son en realidad trampas para desviarlo de su hogar.
No debiera arrancarse a la gente de su tierra o país, ?no a la fuerza", decía el poeta argentino Juan Gelman.
Mucho se habla de todas las personas que vienen a nuestro País y lo que esto conlleva, son demasiadas, demasiada incertidumbre, demasiadas expectativas, demasiada esperanza, demasiado riesgo y miedo, demasiada indignación ?. sin embargo, en la cruz de la moneda, quizás debamos parar a pensar en el sentimiento de salida de su País.
Al igual que Ulises, los migrantes se enfrentan a un viaje lleno de obstáculos, dolor por la separación familiar y lucha por sobrevivir en entornos adversos
Hay quienes emigran porque así lo desean, pero también quienes se ven obligados a hacerlo.
Sea algo elegido o no, los migrantes, con las raíces a miles de kilómetros, puede que sientan el duelo migratorio de Ulises, como decía Gelman: como una "planta monstruosa". Y habrá circunstancias, en la llegada a destino, que suavizarán esa condición, o, por el contrario, la empeorarán.
Así, el duelo migratorio está asociado a este gran cambio en la vida de una persona, pero tiene características que lo hacen especial, ya que es un duelo "parcial, recurrente y múltiple", hasta siete categorías de perdidas supone ese duelo , como agrupó el psicólogo Joseba Achotegui ,la pérdida de la familia y los seres queridos, la pérdida de estatus social, la pérdida de la tierra, el duelo del idioma, la pérdida de los códigos culturales, la pérdida de contacto con el grupo de pertenencia, con aquellos con quien podemos hablar en los mismos códigos, que entenderán nuestros modismos y forma de ver la vida.
El síndrome de Ulises supone además de tener que pasar estos siete duelos normales para un migrante, el hacerlo en condiciones difíciles, con el rechazo del País a donde se acude, la marginación, el dolor, el miedo y la lucha por sobrevivir, la soledad, penurias, los peligros, y adversidades, como lo padecido por Ulises en la Odisea, en su largo viaje de regreso a casa.
Pero acabemos con Pandora, la verdadera protagonista de mi historia, con ella salieron todos los males de la humanidad, los que nos hacen ser como somos, los que nos hacen sufrir, como migrantes o como quienes los podemos mirar con recelo, los que ,como Ulises, tenemos que luchar contra ciclopes, lestrigones y contra el mismísimo Poseidón.
Pero no olvidemos una cosa, Pandora también nos regalo la esperanza, y con ella y con la refinada emoción que toca nuestros espíritus y cuerpos, el anhelo de poder llegar a Ítaca, llenos de vivencias, de experiencias y sobre todo de compasión.
?No, aún al mundo la segunda aurora
Vierte en rosas envuelto su roció
Y nuestra madre ya, pobre Pandora.
Pagando su hambre de saber, vacío
Ve en sus manos el vaso que atesora
De la vida el secreto, y de él el río
De los males brotar. Y mientras llora
La ceguera fatal de su albedrío
Y el loco anhelo de su pecho inquieto
De su ciencia fatal como escurraja
La esperanza le queda, del secreto
Consuelo triste que al mortal trabaja
Engaño avivador, y es lo concreto
Del vacío que guarda la tinaja.?
LA TINAJA DE PANDORA
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Comentarios(1):
Belén solo te digo me ha encantado.Un abrazo