Lectura y mal progresismo. José Antonio Ávila López
Hubo un tiempo, no tan lejano, en que los jóvenes leían, o leíamos, cuantos libros caían en nuestras manos. A veces por consejo, a veces por imposición curricular, pero en otras por alimentar ese gusanillo que despierta el ansia por descubrir esa literatura que ha devenido en la actual.
Conceptos que aprendí...
Hubo un tiempo, no tan lejano, en que los jóvenes leían, o leíamos, cuantos libros caían en nuestras manos. A veces por consejo, a veces por imposición curricular, pero en otras por alimentar ese gusanillo que despierta el ansia por descubrir esa literatura que ha devenido en la actual. Se nos suponía una cierta comprensión lectora como resultado del esfuerzo del sistema educativo y del empeño personal, y ese tiempo parece haberse diluido a medida que las hojas de los calendarios van cayendo. Cada día nos asaltan noticias en redes sociales, en reportajes televisivos e incluso en prensa escrita, que hablan del descenso de la lectura en esas edades supuestamente proclives a descubrir sus encantos. En un estudio reciente se afirmaba, para nuestro sonrojo, que los estudiantes de nuestro país alcanzan niveles muy por debajo de la media de la OCDE y de la UE en comprensión lectora, y lo que ahonda más en la desastrosa realidad es comprobar que sus calificaciones son inferiores a las de alumnos de Bachillerato de otros países europeos, en especial los nórdicos. Todos los problemas, no sólo de la lectura, se achacan al sistema educativo, y lo que es peor, desde sus inicios. Bien es cierto que muchos docentes se han ido quejando de ciertas carencias que, curiosamente, se han vendido como avances y que han esquilmado la formación final del alumnado, pero sus opiniones, las de quienes soportan el peso del sistema, rara vez son tenidas en cuenta por los políticos de despacho y finalmente priman las declaraciones de un mal entendido progresismo sobre la realidad a la que deberían enfrentarse. A todo ello hay que añadir el goteo incesante de supuestos influencers que se dedican a inundar las redes con las más peregrinas afirmaciones, consejos o vídeos tendentes sólo a obtener muchos likes y que tanto mal han hecho y siguen haciendo.
José Antonio Ávila López
45462148-A
Filólogo corrector de textos
Ex concejal Ayuntamiento Rubí
Telf. 661.07.14.76
08191 Rubí (Barcelona)
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