EL TIMO DE LA DEMOCRACIA LIBERAL Por Juan Goti Ordeñana Catedrático jubilado de la Universidad de Valladolid
El término democracia, aunque nació en el pensamiento griego, no fue usado por los romanos, que prefirieron hablar de república (res pública), ni por los autores clásicos del renacimiento, hasta que se empezó a generalizar, cuando vino a triunfar el liberalismo después de la Revolución Francesa. Por ello, le revistieron con un carácter bélico, para defender su actitud frente la oposición.
El término democracia, aunque nació en el pensamiento griego, no fue usado por los romanos, que prefirieron hablar de república (res pública), ni por los autores clásicos del renacimiento, hasta que se empezó a generalizar, cuando vino a triunfar el liberalismo después de la Revolución Francesa. Por ello, le revistieron con un carácter bélico, para defender su actitud frente la oposición. Con lo no se suele definir técnicamente, sino a voluntad del político que lo usa, como vemos en los modernos gobiernos, que la esgrimen en un sentido contrario a la etimología del término, y muy al contrario de cómo lo utilizó Aristóteles, que hizo una clasificación de los diversos tipos de gobiernos.
Volviendo al término democracia, y teniendo en cuenta que se usa para ventaja de los políticos, tenemos que decir en verdad, que, de lo que se habla, es de una democracia formal no real, es decir, de una pseudodemocracia. Por lo que se puede concluir que es un uso perverso, porque se utiliza en un doble sentido, cuando no engañoso. Nunca se ha esgrimido en su sentido original, sino que ha sido incluido en los sistemas políticos modernos de conservadores, liberales, verdes, buenistas, socialdemócratas, eurocomunistas y demás grupos, en favor de gestores políticos de imperios capitalistas, pero sin contenido para el pueblo. Desde un principio ha sido un arma para las formas políticas de oligarquías capitalistas, con lo que han gobernado a los pueblos que han explotado con un poderío sin límites, y disimulando con este nombre.
Esta democracia liberal ha llegado a asentarse plenamente en nuestra sociedad, gracias al dominio de una publicidad, que utiliza con gran maestría la mentira, con lo que vienen a manipular la conciencia de los pueblos. Por ello, vemos el interés que tiene este liberalismo democrático en dominar: los informativos, la enseñanza y la cultura.
Y lo grave es que este proyecto ha conseguido convencer al pueblo, que tiene libertad de asociación, de expresión, de investigación y de educación, y hasta ha llegado a convencer al público que este conglomerado político es necesario para la liberación de los hombres, y que gracias a él se camina hacia la prosperidad y el progreso de la sociedad. Aun, se llega a más con las nuevas técnicas, con lo que los sistemas políticos capitalistas han conseguido, que nuestra intimidad y nuestra libertad colaboren con ellos, y que el ciudadano se encuentre satisfecho trabajando para este tipo de democracia.
Nos han convencido que votar, cada cuatro años, es un ejercicio de libertad, y nos dicen, que la separación de poderes asegura el funcionamiento del sistema, aunque estamos viendo como al final se resuelve con una decisión que no alcanzamos ver. Nos dan a entender que todos los ciudadanos somos iguales, y llegan al colmo, abusando del término democracia, cuando afirman, que es el pueblo el que decide. Pero por los trámites que se han establecido, está a la vista, que se burlan de la voluntad del pueblo cuando votamos, pues es claro que la representación parlamentaria no responde al sentir del pueblo. Por lo que, en el fondo de la democracia está la idea de Marx de entregar el poder a la masa de proletarios, que como nos enseña la filosofía se trata de una masa de explotados, solitarios, ignorantes y sumisos a cualquier ideología, que se les llega a dominar con el abuso de las nuevas técnicas, aún en un medio corrupto, enfangado y degradante de la base social.
Nos repiten como algo glorioso la democracia, cuando se trata de una pseudopolítica, que nació con la democracia liberal, que ha olvidado la persona, para la promoción de un capitalismo desbordado para abuso de los poderosos. Creemos que este sistema de poder nos evita sistemas autoritarios, cuando tenemos ante los ojos unas dictaduras envueltas en un vocabulario, que no conocemos y que aceptamos sin ninguna crítica. ¿Cuándo nos vamos enfrentar a esta realidad, para recuperar las formas políticas que trabajen por el bien común?
Debemos pensar en una verdadera comunidad política, como se platearon los teólogos de la Escuela de Salamanca, cuando al encontrarse con un mundo nuevo, ascendieron de la legislación existente, y definieron la política desde un marco superior de considerar el valor del ser humano, y desde este punto marcaron el derecho que se debería aplicar a las personas. Es necesario pensar, que hay que partir de la creación de una comunidad que promueva el desarrollo integral de la persona, según su naturaleza. Creación de la sociedad, que no debe hacerse desde el relativismo moral, que rige la política actual, sino desde la consideración integral del ser humano. Convendrá corregir la ley de las mayorías, que es un medio para manipular la sociedad, porque la publicidad engañosa dirige las voluntades de las personas por los cauces que indican los explotadores.
Es bonita la expresión democracia, si respondiera al sentido etimológico de la palabra, pero cuando se le ha añadido un procedimiento para su ejercicio, se le ha conducido por veredas engañosas que no responden a la razón de su ser. En los sistemas políticos actuales se ha abandonado el concepto moral de la realidad social, y cuando la moral y la política están enfrentados no se puede confiar que caminen para el bien de la sociedad de hombres.
Haciendo una reflexión sobre democracia, que debería significar el poder el pueblo y para el pueblo, en el actual sistema vemos que falta un fondo de moralidad y colaboración, y, más bien, se hace referencia a un poder de las masas, sin control, por lo que la etimología es muy bella, diríamos en griego kalos (hermoso, noble, honesto), pero carece del trasfondo de considerar a la persona como ser moral, cuya moralidad, rija sus decisiones políticas.
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Comentarios(1):
Se ha señalado que: "Democracia es gobierno de mayorías, administrado por oligarquías que usurpan la voz del pueblo". Como cualquier oligarquía, no resultan ajenas a intereses inconfesables de adversarios internos que desgastan el imperio del poder, la ley y la justicia. El preferente proyecto político del Siglo XXI naufraga: "La democracia es el caballo de Troya del capitalismo" (capitalismo liberal y capitalismo de Estado). Saludo cordial al catedrático Juan Goti Ordeñana.