Donald Trump y Pedro Sánchez son figuras políticas muy conocidas. Mariano Cabrero Bárcena es escritor.
Tanto Trump como Sánchez operan en escenarios que no respetan las elecciones. El problema no es Irán. No es Ucrania. Son ellos. Deberían de recordar que, en política, luego de perder la vergüenza y antes de perder el poder, hay algo que se les pierde: el respeto.
Donald Trump y Pedro Sánchez son figuras políticas muy conocidas. Pedro Sánchez y Donald Trump son figuras políticas muy conocidas y controvertidas, cada uno líder en su país en distintos momentos.
Trump es el presidente de los Estados unidos de América (2026). Pertenece al Partido Republicano. Es conocido por su estilo político directo y polémico, y por decisiones internacionales que han generado tensiones con respecto a Irán, criticados por líderes europeos como Sánchez. Ha tenido enfrentamientos diplomáticos con España, incluyendo amenazas comerciales.
Pedro Sánchez es el político del Gobierno de España (cargo que ha ocupado en varios momentos). Pertenece al Partido Socialista Español (PSOE). Ha sido una figura destacada en Europa por su postura de ?no a la guerra?, especialmente frente a las decisiones de Estados Unidos. En medios internacionales se le ha descrito incluso como un referente europeo en la oposición a Trump.
Muchos políticos se hacen a sí mismos, y se contradicen en tiempo real. Donal Trump y Pedro Sánchez son figuras políticas que dicen una cosa, pero hacen la contraria, sin solución de continuidad. Y ambos dirigentes políticos cometen errores de cálculo de tipo político. Trump, afirmando este último, que ha recibido un regalo ?muy valioso? y que está negociando con las personas idóneas. Todo lo anterior se puede considerar como una torpeza, siendo una manera de entender la política internacional a su manera?
El estrecho de Ormuz no es algo nuevo. En tiempo de los sumarios, han pasado miles de años, su corredor era clave para el comercio. Y más adelante en los siglos XX y XXI pasó a ser una arteria energética y comercial hasta nuestros días.
El problema de Trump no es Irán; está jugando contra noviembre del presente año. Las elecciones próximas de medio término de Estados Unidos de América.
El bueno de Pedro Sánchez ha cometido distintos errores. Por la mañana, y a cualquiera hora del día, dice ?no a la guerra?. Y por la tarde se reúne con Zelensky y compromete mil millones de euros y acuerda avanzar en la producción conjunta de drones. España ya ha sido colocada dentro del conflicto, independiente de lo que su presidente diga.
Tanto Trump como Sánchez operan en escenarios que no respetan las elecciones. El problema no es Irán. No es Ucrania. Son ellos. Deberían de recordar que, en política, luego de perder la vergüenza y antes de perder el poder, hay algo que se les pierde: el respeto.
La Coruña, 2 de abril de 2026
Mariano Cabrero Bárcena es escritor.
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