Educación para el adoctrinamiento con sus valores cívicos y éticos Por Juan Goti Ordeñana Catedrático Jubilado de la Universidad de Valladolid
Llegó la hora de la última fase del programa sanchista: la puesta en práctica de la Ley Celaá. Es la hora del desarrollo de esa porquería de ley. Según se va revelando, se prevén los peores augurios. En primer lugar, usurpa la función de educar que corresponde a los padres, no al Estado, para entrar en la mente de los niños e imbuirles, desde el punto de vista feminista, la ideología de género, y hacerlos agentes del «cambio ecosocial»