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Deportes 03-11-2026 12:30

La muerte de Jesús de Miguel, la última tragedia que ha sacudido al fútbol español

El delantero del CD Tenerife Jesús de Miguel falleció este martes a los 30 años después de sufrir un fuerte en el duelo de LaLiga Hypermotion que enfrentaba al conjunto insular y al FC Andorra, uniéndose a una fatídica lista de jugadores que también perdieron la vida sobre el césped o por una acción ocurrida durante un partido.

De Miguel ha sido el último jugador que ha perdido la vida durante un partido de fútbol. En esta ocasión, el fatídico desenlace se produjo después de que el portero del Andorra Jesús Owono impactara de forma violenta contra el delantero madrileño. El golpe le provocó la pérdida de conocimiento y convulsiones sobre el terreno de juego, requiriendo la práctica inmediata de maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) por parte de las asistencias sanitarias presentes en el estadio.

El jugador logró recuperar el pulso y la respiración autónoma antes de ser introducido en la ambulancia con soporte vital para su traslado al centro hospitalario. Después, el club insular informó del ingreso de urgencia de De Miguel en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria tras sufrir una parada cardiorrespiratoria provocada por el fuerte golpe. Y, de madrugada, el Tenerife avanzó que su estado de salud empeoró neurológicamente, antes de su muerte.

Pero no es la primera vez que un choque acaba provocando el fallecimiento de un jugador. En 2025, también en España, aunque en Tercera RFEF, el portero del Club Deportivo Colindres Raúl Ramírez recibió un golpe en la cabeza producto de un choque con un rival que le hizo entrar en parada cardiorrespiratoria. Y tras dos días en el Hospital de Valdecilla de Santander acabó perdiendo la vida.

Anterior es el caso del entonces guardameta del Málaga José Antonio Gallardo, en la temporada 1985-86. El portero malaguista sufrió en Balaídos, frente al RC Celta, un choque con Baltazar en un balón dividido, lo que le provocó una triple fisura en el parietal izquierdo. Sin embargo, con el paso de los días su situación empeoró, entrando en coma una semanas después y, posteriormente, falleciendo a los 26 años.

A estos tres casos se añade uno de los más mediáticos del fútbol español, el de Antonio Puerta. El sevillista se desplomó debido a un paro cardiorrespiratorio en el interior del área propia durante el partido de Liga entre el Sevilla y el Getafe en la temporada 2007-08.

Logró recuperar el conocimiento y salió del campo por su propio pie, pero sufrió varios paros cardíacos más en los vestuarios y fue trasladado de urgencia a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario Virgen del Rocío. Allí, tras dos días, murió a los 22 años por una encefalopatía postanóxica y un fallo multiorgánico secundario provocados por una displasia arritmogénica del ventrículo derecho.

Poco después, en 2009, el futbolista del RCD Espanyol Dani Jarque falleció por un ataque al corazón sufrido en la habitación del hotel de concentración del conjunto `perico` en Florencia (Italia), durante la pretemporada del equipo. Su compañero de estancia, Ferran Corominas, fue quien se encontró al jugador tendido en el suelo. Los servicios médicos del club y de urgencias italianos intentaron reanimarlo sin éxito.

OTROS CASOS SONADOS FUERA DE NUESTRO FÚTBOL

Fuera del fútbol español, también han ocurrido tragedias que acabaron costándole la vida a futbolistas. En 2003, en el Camerún-Colombia de la Copa Confederaciones, Marc-Vivien Foé se desplomó inconsciente en el centro del campo, mientras jugadores de ambos equipos corrían a auxiliarlo.

Ya en la banda, el cuerpo médico intentó durante 45 minutos reanimarlo, pero al no responder a los estímulos fue trasladado de urgencia al centro médico del estadio Gerland en Lyon, donde se certificó oficialmente su fallecimiento poco tiempo después.

Un año después, el escenario fue la Liga Portuguesa. El Benfica, entrenado por José Antonio Camacho, se enfrentaba como visitante al Vitória de Guimaraes y en los minutos de descuento el húngaro Miklós Fehér se desplomó tras recibir una tarjeta amarilla. La ambulancia entró al césped e intentó reanimarlo, ante las lágrimas del técnico español. La muerte del futbolista se confirmó poco después ya en el hospital.

Akli Fairuz, jugador del Persiraja indonesio, en 2014 recibió una patada en el abdomen del portero del PSAP Sigli. Un golpe hizo que estuviera casi una semana ingresado en el hospital y acabara falleciendo producto de la misma por lesiones en la vejiga.

En Rusia, en 2021, el portero del CSKA Serhiy Perkhun chocó fuertemente cabeza contra cabeza con el delantero del Anzhi Majachkalá Budun Budunov. El meta, que abandonó el terreno de juego consciente, entró en coma de camino al hospital y falleció días después por un edema cerebral.

Y en la Copa Libertadores 2024, el jugador uruguayo de Nacional Juan Izquierdo se desmayó durante un partido contra Sao Paulo debido a una arritmia cardíaca y acabó falleciendo días después.

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