La OMC recuerda que la contratación de médicos no especialistas es un riesgo para el SNS y el modelo MIR
La Asamblea General de esta corporación elabora un informe al respecto
MADRID, 13 (EUROPA PRESS)
La Organización Médica Colegial (OMC) ha recordado que la contratación de médicos no especialistas supone un riesgo para el Sistema Nacional de Salud (SNS) y el modelo de Médicos Internos Residentes (MIR), algo de lo que ha alertado ante la creciente normalización de este tipo de contrataciones.
Según ha expuesto esta corporación colegial, la asunción de médicos sin título oficial para ocupar plazas estructurales tiene un impacto negativo. España ha construido, durante décadas, un modelo de excelencia en Formación Sanitaria Especializada (FSE), reconocido dentro y fuera del país, por lo que este sistema no es un formalismo burocrático ni un privilegio corporativo.
A su juicio, este es una garantía pública de calidad asistencial, seguridad clínica y equidad en el acceso a la profesión. Permitir que funciones propias de especialista sean desempeñadas por profesionales sin la acreditación oficial correspondiente supone abrir una grieta en los cimientos del sistema sanitario.
En este contexto, la Asamblea General de la OMC ha elaborado un informe que muestra que esta práctica no es puntual ni aislada, sino que se trata de un fenómeno de alcance nacional, con mayor impacto en territorios rurales y de difícil cobertura, pero presente en mayor o menor medida en todas las comunidades autónomas.
De todo ello, las consecuencias son que se pone en grave peligro la seguridad del paciente, se desvirtúa y erosiona el modelo MIR, se distorsiona la supervisión de los médicos residentes, se genera un agravio comparativo hacia quienes han superado un exigente proceso selectivo y completado años de formación reglada y se precariza el ejercicio profesional.
SOLUCIONES REACTIVAS Y CORTOPLACISTAS
Décadas de planificación insuficiente, jubilaciones masivas, incremento de la demanda asistencial y dificultades en la cobertura de plazas en zonas rurales han desembocado en soluciones reactivas y cortoplacistas, recoge este documento, en el cual se expone que la urgencia no puede comprometer la seguridad clínica.
Ante todo ello, la OMC ha reclamado una estrategia estatal coordinada que incluya el incremento planificado de plazas MIR, de acuerdo con las necesidades objetivadas; la mejora de condiciones laborales y retributivas; incentivos reales para zonas de difícil cobertura; procesos de homologación ágiles y garantistas; y planificación rigurosa a medio y largo plazo, de acuerdo con las necesidades de cada región.
En este contexto, también se ha pedido derogar las habilitaciones excepcionales introducidas por el Real Decreto-ley 30/2021, concebidas únicamente para un contexto de extraordinaria y urgente necesidad derivado de la pandemia y que no pueden convertirse en un mecanismo ordinario para la cobertura estructural de plazas asistenciales.
Esta es una irregularidad incompatible con el marco jurídico vigente y compromete la calidad, la seguridad del paciente y la propia arquitectura del sistema MIR, tal y como ha abundado la OMC, que ha explicado también que la ciudadanía tiene derecho a ser atendida por profesionales con la máxima formación exigible.
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