Presumían de oposición y son sumisos. José Antonio Ávila López
En España siempre ha habido mucho antifranquista póstumo. Con esta frase quiero aludir a la cantidad de gente que presumió en España de integrar la escasa oposición al régimen franquista, incluso alardeando de haber corrido delante de los grises, cuando en realidad el dictador murió de viejo y la policía persiguió a cuatro gatos.
Conceptos que aprendí...
En España siempre ha habido mucho antifranquista póstumo. Con esta frase quiero aludir a la cantidad de gente que presumió en España de integrar la escasa oposición al régimen franquista, incluso alardeando de haber corrido delante de los grises, cuando en realidad el dictador murió de viejo y la policía persiguió a cuatro gatos. Basta recordar las interminables colas de ciudadanos -alcanzaron más de diez kilómetros- que acudieron a despedirse ante su féretro instalado en la capilla ardiente del Palacio Real de Madrid, en una de las imágenes televisadas en blanco y negro que recuerdo con nitidez de mi época infantil. Los españoles conocemos bien la enfermiza obsesión de Sánchez por la figura de Franco, una obsesión que le ha llevado a actuar de forma compulsiva desenterrando sus huesos en el Valle de los Caídos conmemorando su muerte con varios eventos que han durado un año entero, y no celebrando la instauración de la democracia. Y todo ello en la creencia de que remover sus restos y agitar su recuerdo le proporcionará simpatías populares y un importante rédito electoral que contrarreste su inexistente gestión gubernamental y la corrupción que le acosa por los flancos más cercanos. Dejando de lado la contundente opinión contraria a las políticas de Pedro Sánchez de una gran mayoría de socialistas históricos, tales como Felipe González, Alfonso Guerra, Jordi Sevilla, Joaquín Leguina o Nicolás Redondo Terreros, hoy el PSOE, con la intermitente y calculada excepción de García Page -que nunca traspasa líneas rojas-, constituye un sumiso cortijo a las órdenes del autócrata Sánchez, al que nadie se atreve a rechistar por el miedo reverencial al carácter vengativo de su despótico líder. Para terminar, recojo aquí una vieja frase del hoy venerado Alfonso Guerra, en la que decía que todos los socialistas contemporáneos son plenamente conscientes de que el que se mueve nunca saldrá en la foto.
José Antonio Ávila López
45462148-A
Filólogo corrector de textos
Ex concejal Ayuntamiento Rubí
Telf. 661.07.14.76
08191 Rubí (Barcelona)
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