El senador demócrata Rubén Gallego ve "estúpido" renunciar a las bases en España y aboga por "aceptar diferencias"
Acusa a Trump de generar "ansiedad y antagonismo entre amigos y aliados", algo "totalmente innecesario"
El senador demócrata por el estado de Arizona, Rubén Gallego, ha afirmado este viernes que una renuncia por parte de Estados Unidos a las bases que el país tiene en territorio español sería una decisión "estúpida" por parte del presidente, Donald Trump, y ha abogado por "aceptar las diferencias" existentes entre los distintos aliados.
En un encuentro con la prensa en la sede del Real Instituto Elcano, el político estadounidense, de ascendencia mexicana y colombiana, ha resaltado el sinsentido de una medida de este tipo dado que Estados Unidos "jamás las recuperaría". "Creo que simplemente es una amenaza", ha aseverado respecto a las palabras del jefe de la Casa Blanca, que ha expresado en varias ocasiones su frustración con España por la falta de apoyo para sacar adelante su ofensiva contra Irán.
En este contexto, ha defendido el papel del Senado a la hora de vigilar la política exterior estadounidense. "Obviamente vamos a estar encima de esto. Incluso ahora mismo, estamos viendo algunos movimientos en Europa, pero muchos de ellos se han producido dentro de los límites que hemos fijado (desde el Congreso)", ha expresado en relación a la retirada de tropas estadounidenses en plena revisión del despliegue en Europa a medida que aumentan las tensiones políticas.
Gallego ha asegurado que el presidente "sabe realmente que no puede violar las normativas y órdenes que se han aprobado en el Congreso", por lo que descarta que la amenaza se acabe materializando del todo. "Creo que el presidente está siendo temperamental, y que las consecuencias son reales. El hecho de que, una vez más, estemos generando más ansiedad y antagonismo entre amigos y aliados es totalmente innecesario", ha lamentado.
Aunque ha reivindicado la importancia de que "los aliados y amigos sean capaces de estar en desacuerdo", ha admitido que con España existe un "elefante en la habitación". "Obviamente ese elefante ahora mismo es la guerra en Irán", ha señalado, antes de insistir en que, en el caso de la OTAN, "se trata de un pacto de defensa" y "no un pacto suicida". "España tiene el derecho a preocuparse de sus propios intereses", ha añadido.
"En otros asuntos podremos ver que estamos de acuerdo: en materia de seguridad o en cuestiones de Ucrania", ha aclarado, al tiempo que ha advertido de que la relación transatlántica está atravesado una situación "extraña" bajo la Administración Trump, que ha cargado en numerosas ocasiones contra el Gobierno por su rechazo a invertir el 5% del PIB en defensa.
Así, ha aclarado que la relación entre las partes ha sido un "factor de estabilidad no solo para Europa" sino "para el mundo entero". "No creo que el presidente realmente aprecie esto, pero creo que la población estadounidense sí lo hace. Desde luego, el Senado lo tiene en cuenta", ha añadido.
GASTO DESTINADO DEFENSA
Sobre el aumento del gasto en defensa, Gallego ha apuntado a que "lo verdaderamente importante es ver qué capacidades pueden suplir los aliados con sus respectivos gastos". "Eso es en lo que nuestros socios deben centrarse si no van a aportar el 5%", ha sostenido, en alusión a la posición del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que España puede lograr los compromisos militares con la Alianza dedicando solo el 2,1%.
"Estoy especialmente centrado en las cuestiones de contención frente a Rusia, para impedir que se mueva más hacia el interior de Europa, y si España es capaz de contribuir respecto a este asunto habrá una gran diferencia", ha apostillado, no sin antes subrayar que la relación entre los dos países es "profunda" y "precede y sucederá a Donald Trump".
"Si nos fijamos en nuestras relaciones comerciales, son muy rentables para ambos países y para nuestra gente en un momento de gran inestabilidad económica. No creo que (Trump) quiera generar conflictos en ese sentido; creo que tiene muy pocas oportunidades para tomar medidas drásticas, salvo con las típicas declaraciones retóricas", ha argumentado.
El senador ha recordado además que los vínculos entre Estados Unidos y España se remontan a la revolución. "Ha estado con nosotros desde entonces. Hablamos de 250 años de independencia, pero realmente son 250 años de una gran relación y no podemos dejar que una sola persona la destruya", ha resaltado.
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