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Economía 21-10-2026 09:00

Según el Instituto Juan de Mariana Sánchez ha incrementado los impuestos al trabajador medio desde 2018 un 18%

Ajustando la carga tributaria por nivel de renta, los españoles soportan un sacrificio fiscal superior al de alemanes, suecos u holandeses

 

El Instituto Juan de Mariana estima que el IRPF y las cotizaciones a cargo de un trabajador que percibe el salario medio han aumentado un 17,6% en términos reales entre el primer trimestre de 2018 y el segundo de 2026, mientras que su salario neto ha perdido un 3,8% de poder adquisitivo, según su informe `El sacrificio fiscal de los contribuyentes españoles`.

El estudio, elaborado por Diego Sánchez de la Cruz y Santiago Calvo López, sostiene que los españoles soportan un sacrificio fiscal superior al de los contribuyentes de Alemania, Suecia, Dinamarca o Países Bajos cuando se relaciona la presión tributaria con la renta por habitante, pese a que España recauda una proporción menor de su Producto Interior Bruto (PIB).

Para analizar la evolución de la nómina, los autores utilizan los datos de salario bruto medio de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del Instituto Nacional de Estadística (INE) y estiman el IRPF y las cotizaciones correspondientes a un trabajador menor de 65 años, sin hijos ni discapacidad, con contrato indefinido, en régimen común y sin deducciones adicionales. El documento precisa que se trata de una estimación para ese perfil y no de la media observada de los salarios netos.

Según estos cálculos, el salario bruto mensual pasó de 1.909,66 euros a 2.464,45 euros, un incremento nominal del 29,1% y del 0,4% una vez descontada la inflación. Sin embargo, los descuentos por IRPF y cotizaciones aumentaron de 370,73 a 560,72 euros mensuales, un 51,2% en términos nominales y un 17,6% en términos reales.

El salario neto estimado se elevó de 1.538,93 a 1.903,73 euros mensuales, un 23,7%, por debajo del incremento de los precios del 28,6% utilizado en la comparación. Para conservar el poder adquisitivo inicial, el trabajador necesitaría unos 75 euros netos más al mes, equivalentes a unos 904 euros anuales en doce mensualidades, según el informe.

COMPARACIÓN CON LAS ECONOMÍAS EUROPEAS

El estudio utiliza el índice de Frank, que divide la presión fiscal por el PIB por habitante, para comparar el sacrificio fiscal entre países. Con datos de 2024, España ocupa el puesto decimocuarto de la Unión Europea en este indicador, frente a la decimosexta posición por presión fiscal.

De acuerdo con este ejercicio, y manteniendo la renta por habitante utilizada en el cálculo, la presión fiscal española tendría que situarse en el 25,7% del PIB para igualar el sacrificio fiscal de Alemania, frente al 37,3% que recoge la tabla de comparación para España. Esto supone una reducción de 11,6 puntos porcentuales.

La reducción sería de 14,5 puntos para equipararse a Dinamarca, de 16,7 puntos para hacerlo con Países Bajos y de 11,3 puntos para igualar a Suecia. Los autores concluyen que la menor recaudación española sobre el PIB no implica, por sí sola, que exista margen para elevar la carga tributaria.

El propio documento reconoce las limitaciones de estos índices, cuyo resultado depende de la medida de renta empleada, y advierte de las distorsiones del PIB por habitante en economías como Irlanda o Luxemburgo por la actividad de las multinacionales.

RECAUDACIÓN RÉCORD Y CARGA SOBRE EL EMPLEO

El informe cifra la recaudación por impuestos y cotizaciones en 641.669 millones de euros en 2025, frente a los 591.679 millones del ejercicio anterior, y sitúa la presión fiscal en el 38% del PIB, un nivel que identifica como el máximo histórico de la serie.

Asimismo, señala que entre 2019 y 2024 la presión fiscal española aumentó 2,3 puntos del PIB, mientras que la media comunitaria descendió seis décimas. El instituto también sostiene que los impuestos y las cotizaciones han experimentado más de 140 subidas durante el mandato de Pedro Sánchez.

En materia de tributación del empleo, el documento sitúa en torno al 41% la cuña fiscal de un trabajador soltero con salario medio. Este indicador incluye el IRPF y las cotizaciones del empleado y del empleador, de modo que, de cada 100 euros de coste laboral, alrededor de 59 llegan al trabajador como remuneración neta.

EL EFECTO DE LA INFLACIÓN EN EL IRPF

Los autores atribuyen parte del incremento de la carga sobre las nóminas a la denominada progresividad en frío: el aumento de la tributación cuando los salarios nominales suben para compensar la inflación y los parámetros del impuesto no se actualizan en consonancia.

Según la simulación incluida en el informe, un salario bruto de 30.000 euros en 2026 paga 892 euros más de IRPF al año que su equivalente de 2019 con el mismo poder adquisitivo, expresando ambas cuotas en euros de 2026. Para un sueldo de 18.000 euros, la cuota pasa de 157 a 624 euros, casi cuatro veces más.

Esta comparación aplica la normativa del IRPF de cada ejercicio e incorpora la inflación acumulada entre 2019 y 2025 y una proyección del 3% para 2026. A partir de sus resultados, el instituto defiende reducir la carga fiscal y rechaza que la diferencia de recaudación respecto a las economías europeas más ricas justifique nuevas subidas de impuestos.

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