Juan José Tamayo: `Sin ética, la política se convierte en el reino de la injusticia y de la desigualdad`
Los Cursos de Verano de la UC dedican tres jornadas a debatir sobre democracia, bien común, justicia social y derechos humanos
LAREDO, 6 (EUROPA PRESS)
El profesor emérito honorífico de la Universidad Carlos III de Madrid, Juan José Tamayo, ha afirmado que "sin ética, la política se convierte en el reino de la injusticia y de la desigualdad y tiende a transitar por la senda de la corrupción".
Tamayo dirige el seminario 'Ética y política', que los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria han inaugurado este lunes en la Escuela Oficial de Idiomas de Laredo, y que parte del diagnóstico de que la política atraviesa una profunda crisis de legitimidad porque ha roto buena parte de sus vínculos con la ética.
El director del curso ha remarcado que "no podemos acostumbrarnos a considerar que ética y política son incompatibles", ya que esa separación desemboca en "el mal común" y puede generar todo tipo de desigualdades. Frente a ello, defiende una ética "de la justicia, de la libertad, de la igualdad, de la solidaridad y de la hospitalidad", capaz de orientar la política hacia la construcción de una sociedad más democrática y más humana.
Durante tres jornadas, especialistas en filosofía, ciencia política, economía y derechos humanos reflexionarán sobre algunos de los grandes desafíos de las democracias contemporáneas, entre ellos la calidad democrática, los populismos, la tecnocracia, la justicia, la ecología política o la defensa de los derechos humanos.
El objetivo, explica Tamayo, es recuperar el diálogo entre dos ámbitos que considera inseparables para garantizar el bien común.
A su juicio, la ética y la política mantienen una tensión permanente porque la primera propone ideales de justicia, libertad, solidaridad o igualdad, mientras que la segunda debe traducir esos principios en decisiones e instituciones.
El problema aparece cuando esa relación se rompe. "Vivimos en una sociedad y en un mundo en el que predominan los principios de la guerra, de la violencia, del patriarcado, del machismo, del colonialismo, del ecocidio y de la destrucción de la naturaleza", ha comentado.
Para Tamayo, la política actual se encuentra condicionada por intereses económicos y financieros que han desplazado la búsqueda del bien común. "La ética está sometida al asedio del mercado y al poder de los tecnócratas y el de los hombres de la guerra", ha asegurado.
En consecuencia, considera que muchas decisiones públicas dejan de responder a las necesidades de la ciudadanía para favorecer a quienes concentran el poder económico.
El director del curso ha advertido de que esa deriva tiene un efecto directo sobre la confianza democrática. "El pueblo deja de creer en los políticos y deja de creer en las instituciones". Esa pérdida de credibilidad alimenta, en su opinión, el crecimiento de la antipolítica y favorece el ascenso de opciones extremistas. "Cuando la ciudadanía siente que los problemas no encuentran respuesta, busca soluciones desesperadas en organizaciones cada vez más reaccionarias", ha argumentado.
Uno de los bloques centrales del curso analizará el auge de los populismos y de los gobiernos tecnócratas. En ese sentido, Tamayo cree que ambos representan una amenaza para la democracia porque "no defienden el bien común, sino sus propios intereses".
Por otra parte, ha considerado que la tecnología constituye una herramienta "extraordinaria" para combatir las desigualdades, salvo cuando queda en manos de grandes poderes económicos. En estos casos termina utilizándose para incrementar la concentración de riqueza y ampliar la distancia entre ricos y pobres, ha sostenido.
La defensa de los derechos humanos ocupará también un lugar destacado en el programa. El profesor ha lamentado el deterioro del derecho internacional y del respeto a la autonomía de los pueblos que se está produciendo en la actualidad, un momento protagonizado por diversos conflictos armados y tensiones geopolíticas.
La ecología política será otro de los ejes de reflexión. Tamayo plantea un cambio de paradigma basado en el reconocimiento de la naturaleza como sujeto de derechos. "Los seres humanos tenemos derechos y dignidad, pero también la tierra y la naturaleza tienen derechos y dignidad", ha subrayado. Desde esa perspectiva, rechaza el extractivismo y cualquier modelo que conciba el planeta solo como un recurso económico.
El curso está dirigido a estudiantes y profesorado de filosofía, ciencia política, derecho y ciencias sociales, así como a responsables públicos, integrantes de organizaciones sociales y personas comprometidas con la defensa de los derechos humanos, la paz o la justicia climática. Para Tamayo, son precisamente quienes participan en la gestión de la vida pública quienes más necesitan incorporar la ética a la toma de decisiones.
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