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Cultura 18-09-2026 10:45

El equipo de la cueva de La Garma desarrolla un innovador protocolo de intervención arqueológica no invasiva

Permite una excavación "totalmente digitalizada" y se ha aplicado ya en otras partes del mundo

 

El grupo de investigación SCOPE, del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (IIIPC), que trabaja en el cueva de La Garma, ha desarrollado un sistema de gestión integral de datos arqueológicos que incorpora la utilización de avanzadas técnicas digitales, con particular énfasis en los métodos no invasivos.

El catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria (UC), Pablo Arias, coordinador del grupo, ha explicado que el proceso incluye la utilización de modelos digitales de los suelos arqueológicos, obtenidos por escaneo 3D y fotogrametría de alta definición, la determinación de indicios no visibles por medio de cartografía 3D del campo magnético, estudio de ácidos grasos y microrrestos botánicos, y el análisis in situ individualizado de los restos arqueológicos. "Esta enorme masa de información se integra en una base de datos con características espaciales".

Con ello se consigue un método digital de recolección y gestión de datos eficaz, flexible y reproducible para cualquier estudio de superficies de suelos arqueológicos.

Paralelamente, se ha desarrollado un protocolo de gestión digital de la excavación y del procesado de materiales, basado en la conexión por una red wifi de la cueva con el laboratorio de campaña, unido a la creación de una base de datos que permite trabajar de manera simultánea en la excavación y en el laboratorio de campo, lo que evita la redundancia en los datos tomados durante la excavación.

A ello se le une la utilización de etiquetas adhesivas con código de barras que permite agilizar "extraordinariamente" el procesado de los materiales y elimina los errores de transcripción de datos.

"El resultado es lo que podríamos denominar una excavación sin papel, totalmente digitalizada", ha indicado el también director del IIIPC, centro mixto de la Universidad de Cantabria, el Gobierno de Cantabria y el CSIC.

El desarrollo de estos métodos ha sido uno de los ejes fundamentales de varios proyectos del grupo financiados por la Agencia Española de Investigación, como PrehMIND, RitDomS y en particular el titulado `Hacia una arqueología digital y no invasiva: Aplicaciones de las TIC al estudio, la conservación y la difusión del patrimonio prehistórico` (ArqueoTIC), financiado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.

Estos métodos, que han llamado la atención de empresas tecnológicas, como Microsoft, son una respuesta a los complejos retos planteados en La Garma, donde la existencia de excepcionales suelos paleolíticos en un estado de conservación único desaconsejaba el empleo de las técnicas de documentación arqueológica convencionales.

El sistema ha superado la prueba, al permitir documentar, en una zona particularmente complicada de La Garma, una estructura de vivienda del Paleolítico superior con más de 4.600 restos en solo 18 meses de trabajo.

La experiencia de La Garma se ha aplicado con éxito a proyectos que ha desarrollado el grupo en otros yacimientos de la región cantábrica y en diversas partes del mundo, como los concheros del valle del Sado, en Portugal, el cementerio mesolítico de Hoedic, en Bretaña, las primeras ocupaciones humanas en la Patagonia argentina o, este mismo verano, el estudio etnoarqueológico de los grupos hadza en Tanzania.

Este protocolo viene reflejado en el artículo `Estrategias para la recopilación y gestión de datos arqueológicos: el desarrollo de un método digital en la Galería Inferior de La Garma (España)`, que publica la revista `Advances in Archaeological Practice`, de Cambridge University Press, cuyo primer autor es Carlos García-Noriega, investigador postdoctoral del IIIPC, que ha destacado que "estamos integrándolo todo en un flujo de trabajo único, donde podemos acceder a los datos y trabajar fuera del yacimiento, respetando así la conservación y fragilidad del yacimiento".

Sobre este punto, el técnico de investigación del IIIPC, Jorge Vallejo, ha destacado que, desde 2011, en el proyecto arqueológico de La Garma, "venimos buscando la eliminación del papel en la arqueología".

Para ello, con la red Garmanet, que es una wifi que vincula a la cueva con el laboratorio de campaña, y con la creación de una base de datos relacional, se puede vincular el proceso de excavación y el proceso de laboratorio generando un flujo de datos a tiempo real que "permite tanto ahorrar tiempos como también ahorrar y eliminar errores de la transcripción constante de datos en la arqueología".

LA GARMA

Desde su descubrimiento en 1995, La Garma se ha consolidado como uno de los enclaves arqueológicos más relevantes de Europa, incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

En ella se han inventariado ya más de 213.000 piezas, lo que da muestra de la magnitud y riqueza del yacimiento. Además de su excepcional conjunto de arte rupestre paleolítico y los suelos de habitación magdalenienses, La Garma ofrece una secuencia estratigráfica única en el continente europeo, que abarca los últimos 400.000 años.

El proyecto de investigación que se desarrolla en La Garma está codirigido por Pablo Arias y Roberto Ontañón, director del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC), y cuenta con financiación sostenida desde sus inicios por el Gobierno de Cantabria, así como con el apoyo de la Fundación PALARQ y del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

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